El anterior 9 de noviembre el Senador Álvaro Uribe Vélez publicó en su Twitter:

“Los escritos de MAURICIO Archila, integrante del CINEP y de la Comisión de la Verdad, son calumniosos y apologistas del terrorismo”.

Esta revista se opone rotundamente a la estigmatización de este historiador, y a su vez, a los prejuicios que tiene la facción política del senador sobre la labor histórica de la Comisión de la Verdad.
Mauricio Archila Neira es uno de los investigadores más importantes sobre la historia de la protesta social; libros como Idas y venidas, vueltas y revueltas han inspirado a cientos de historiadores por su rigor, claridad, y compromiso político, más allá de cualquier postura partidaria o sectaria.

Junto con Archila, defendemos la importancia de la presencia de historiadores en la Comisión de Verdad, pues ellos, con sus herramientas analíticas, son capaces de contextualizar los hechos del conflicto. Los historiadores son fundamentales para el esclarecimiento de la verdad, pues muestran cómo los hechos no son fruto del azar, sino de la ominosa lógica del conflicto, que involucra a múltiples agentes.

Mauricio Archila es un gran conocedor del trabajo que diferentes organizaciones han llevado con víctimas del conflicto y un defensor de la importancia de la memoria para el proceso de reconciliación. La estigmatización no solo desconoce el trabajo riguroso y responsable de Archila como investigador y docente, sino que menoscaba la labor de los historiadores y el ejercicio del pensamiento crítico. La sociedad colombiana necesita poder reflexionar, debatir y discernir de manera pública y libre sobre su pasado. El rigor investigativo y crítico enriquece este debate; la estigmatización lo degrada, reemplazando los argumentos por improperios personales.