Reseña: García Jiménez, Plutarco Emilio, Zapata en el corazón del pueblo. Artículos, ponencias y testimonios sobre zapatismo y movimiento campesino en México y América Latina, México, Universidad Campesina del Sur – Editorial Itaca, 2016, 377pp.

Zapata en el corazón del pueblo es un título que va más allá de lo poético, pues refleja una realidad social en la región zapatista, en sentido figurado. Este es un libro de Plutarco Emilio García Jiménez1 que tiene en su título al icónico revolucionario del movimiento armado de 1910 en México, Emiliano Zapata. No obstante, el autor advierte que su obra no sólo se trata del Caudillo, sino también de la herencia ideológica y de la tradición en la lucha por la tierra que él provocó en México y en América Latina, a lo largo del siglo XX y parte del siglo XXI. Por lo tanto, sus textos evocaron, reflexionaron, estudiaron, y analizaron a su gente, el pueblo, los revolucionarios.

el autor advierte que su obra no sólo se trata del Caudillo, sino también de la herencia ideológica y de la tradición en la lucha por la tierra que él provocó en México y en América Latina, a lo largo del siglo XX y parte del siglo XXILa historiografía sobre el revolucionario mexicano se puede dividir en distintos aspectos. Por una parte, se han producido textos sobre su movimiento armado. Solo por mencionar algunos, se tiene al clásico Zapata y la Revolución Mexicana2 del historiador estadounidense John Womack quien, desde la historia social, se enfocó en estudiar el contexto de la región morelense antes y después del movimiento armado del Caudillo. Otros pilares son los recientes libros: Los orígenes del zapatismo, de Felipe Ávila, y el de La irrupción zapatista, 1911, de Francisco Pineda3, cuyas obras comprendieron parte de la lucha revolucionaria a partir del Ejército Libertador del Sur desde una mirada en lo político y lo social. Otros historiadores han priorizado su figura heróica; a saber las importantes obras del estadounidense Samuel Brunk, Pedro Castro y Salvador Rueda Smithers, los cuales han estudiado el proceso de mitificación institucional y popular del General4. Sin embargo, pocos textos son los que se han enfocado en los revolucionarios, aquellos seres que padecieron, lucharon y murieron por la tierra. En este sentido, cabe destacar el aporte que este libro de García realiza. Dentro de la línea de investigación más reciente, una de sus vías se ha encargado de divulgar parte de los testimonios recogidos bajo el Proyecto de Historia Oral Zapatista del INAH en la década de 1970 en la región zapatista5. A este eje de estudio no hay que omitirlo en el dialogo académico; no se debe olvidar que, hoy en día, se sigue alzando la bandera de la evocación ideológica zapatista.

El libro a reseñar, publicado en 2016, es una compilación de sesenta y ocho textos de Plutarco García Jiménez, producidos a lo largo de veinte años de labor académica y política (1994-2014). El corpus de trabajos incluye fotografías, algunas pertenecientes al Archivo de la Universidad Campesina del Sur (UNICAM-SUR), así como la reproducción de documentos y notas hemerográficas. Asimismo, cada apartado ofrece una introducción o conclusión por parte del autor, en el cual explica por qué decidió reunirlos de esa forma o por qué es importante distinguirlos de forma temática. Dichos textos abordan, explican, y exponen a los campesinos, luchadores y organizaciones sociales que se han levantado y mantenido en pie por la defensa de sus tierras, por sus derechos y su autonomía, no sólo en México, sino en América Latina. La lectura del libro se hace amena al lector pues su corpus de textos están ordenados de forma temática y, además, al comienzo de cada artículo, ensayo, ponencia o testimonio, se advierte de la fecha y el lugar en el que fue presentado, lo cual provoca que el lector pueda tener mayor libertad para elegir algún artículo por el tema que aborda.

El autor señala que su trabajo no ha perdido vigencia, pues en los últimos años resurgieron algunos temas que demandaban reflexión sobre los problemas del agrarismo, como el despojo de las tierras para darlas a empresas transnacionales, la justicia social y los miles de desaparecidos, entre ellos activistas, campesinos e indígenas, así como estudiantes. Su libro refleja la inquietud de un presente latente, por lo cual resulta pertinente una lectura de la obra, pues con ella se puede comprender, en parte, la trayectoria del campo en México y en América Latina, desde la lucha por la tierra, los derechos humanos, la justicia social y la autonomía colectiva en el siglo XX y XXI.

El autor señala que su trabajo no ha perdido vigencia, pues en los últimos años resurgieron algunos temas que demandaban reflexión sobre los problemas del agrarismo, como el despojo de las tierras para darlas a empresas transnacionales, la justicia social y los miles de desaparecidos, entre ellos activistas, campesinos e indígenas, así como estudiantesDebido a la naturaleza de la obra, nos vemos limitados a explicar uno a uno todos los textos que lo conforman. Por ello daremos cuenta sólo de los pilares temáticos que sostienen cada capítulo. El libro está estructurado alrededor de sesenta y ocho textos diferentes, distribuidos en siete capítulos. El primer apartado se titula: El vo’tan Zapata en el sureste mexicano. En él, García Jiménez aborda el impacto de la lucha de los pueblos indígenas en el suroeste mexicano a postrimerías de la última década del siglo pasado. En uno de sus artículos el autor reflexiona, a sólo cuatro meses del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), sobre su importancia y sobre el acto de resistencia que representaba para el gobierno de Carlos Salinas de Gortati, el cual acababa de celebrar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. También se enfoca en los obstáculos y las metas que han obtenido a lo largo de su lucha por la autonomía. Aunque reconoce que aún queda camino por recorrer, el autor aplaude la organización y los logros alcanzados a lo largo de estos años y sugiere que, con el proyecto del EZLN, se sembraban las bases para una resistencia visibilizada. Sin embargo, no sólo se enfoca en el sur del país, también se refiere, naturalmente, al estado de Morelos, cuya situación se ha visto crítica en diversos municipios, los cuales, según el autor, han resistido a las políticas gubernamentales hasta la fecha. En general, en este capítulo los artículos se muestran bastante entusiastas, los conceptos en los que se enfoca son: agencia, autonomía, defensa, lucha, rebeldía, justicia, autogestión, resistencia y dignidad. Se distingue y se reconoce una voz llena de optimismo a favor de las luchas indígenas y campesinas.

García Jiménez aborda el impacto de la lucha de los pueblos indígenas en el suroeste mexicano a postrimerías de la última década del siglo pasadoUno de los pilares que sostienen el capítulo II. La idea-fuerza del zapatismo, es que el caudillo del Sur representa una fuerza latente aún vigente en diversos rincones del país. El autor, evoca las distintas maneras de apropiación simbólica en los movimientos sociales posteriores a la disolución del Ejercito Libertador del Sur. Destaca, también, algunos aspectos sobre las raíces históricas del movimiento zapatista de 1910. Asimismo, se enfoca en algunos testimonios de los veteranos revolucionarios de quienes dice, grosso modo, que muchos de sus seguidores no creyeron que Emiliano Zapata había sido el que abatió las balas del general carrancista Jesús Guajardo y creyeron que su compadre fue el que dio la vida por él, dando lugar a una idea que se propagó en la región zapatista. No obstante, el autor hace una crítica a las políticas gubernamentales que tuvieron los presidentes desde Lázaro Cárdenas para este sector social. Incluso habla de la apropiación del símbolo de Emiliano Zapata para la legitimización del nuevo régimen, pero que, en realidad, no fue atendido y sólo se quedó en el plano del discurso. La indignación del autor también se hace presente, pues destaca que las tierras por las que ellos lucharon fueron arrebatadas por los extranjeros gracias al apoyo del gobierno.

En el capítulo III. La utopía de la unidad campesina. De la Confederación Nacional Campesina (CNC) al Congreso Agrario Permanente (CAP) y de la Central Campesina Independiente (CCI) al Movimiento El Campo No Aguanta Más (MECNAM), García hace un recuento histórico sobre algunas de las principales organizaciones campesinas creadas a partir del gobierno de Lázaro Cárdenas. En esta sección, el autor explica las funciones, las ventajas y las desventajas de cada organización mientras que expone algunas de las políticas gubernamentales sobre el campesinado. Una de las tesis principales de este capítulo es que el gobierno tomó medidas jurídicas contra el sector campesino para impedir su movilización social y mantener cierto control sobre ellos. No obstante, las respuestas ante estas medidas no se hicieron esperar, pues lo anterior provocó descontento y movilización política.

En este apartado el autor se enfoca en la trayectoria de estas organizaciones agrarias y hace un breve, pero preciso análisis de cada una. Por ejemplo, para la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA) esboza un cuadro sobre los encuentros que se llevaron a cabo de 1979 a 1982 y adjunta diversos datos, como la fecha en que se llevaron a cabo, el número de organizaciones asistentes, el número de estados, el número de delegados y el número de organizaciones afiliados. Asimismo, se enfoca en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, pues este presidente mexicano provocó un hito histórico al convocar a las diversas organizaciones campesinas y hacerlas firmar por las reformas del Artículo 27 Constitucional, el cual violentaba el ejido. Así, prácticamente puso a disposición de los extranjeros tierras nacionales, pues el ejido perdió su carácter riguroso para ser más flexible en materia jurídica. Éstas políticas neoliberales provocaron que en el país el sector privado se ampliara y se fortaleciera.

En el capítulo, IV. La CNPA y el rescate del símbolo zapatista, el autor destaca la identificación y la apropiación de la figura de Emiliano Zapata y sus principios agraristas por parte de la CNPA. En este capítulo, García Jiménez realiza una lista sobre “Seis propuestas para la salvación y revalorización del campo mexicano” y esboza las principales vertientes ante la situación del campo en el marco del nuevo siglo. En general, muestra sus preocupaciones por el contexto nacional de finales del siglo pasado y principios del actual. Tomemos en cuenta que, en este contexto, incluso desde principios de la década de los noventa, las políticas que ejecutó el presidente en turno, Carlos Salinas de Gortari, marcaron un parteaguas en la historia de la política exterior cuyo golpe, evidentemente, lo sufrieron los sectores sociales de los estratos más bajos, como el campo. Como hemos advertido, muchos de sus artículos se anclan en este contexto y son la demanda de un testigo que visibiliza las injusticias que se están cometiendo en ese contexto.

En el capítulo V. Cuando el campo, no aguantó más…, el autor estudia la situación del campo en México en el amanecer del nuevo siglo, así como las políticas gubernamentales ejercidas en el sexenio del expresidente Vicente Fox, los movimientos sociales que emanaron de ello, y, en general, en la relación con el Estado a lo largo de los últimos años. Da cuenta de cómo las políticas aplicadas por el expresidente Carlos Salinas una década atrás, se reflejaron en gobiernos posteriores, como en el periodo presidencial de Fox. Asimismo, García reflexiona sobre los alcances y aplicación del neoliberalismo en el país.

En el apartado VI. Un agrarismo histórico que se actualiza, se aborda el problema agrario desde su pluralidad. Allí, el autor sustenta la tesis de que éste problema se va configurando de distinta manera a través del tiempo, pues el contexto y las circunstancias van cambiando. En este capítulo el autor precisa las consecuencias del artículo 27, los postulados del Plan de Ayala, los estragos de la globalización en torno al mundo rural y las demandas que se pusieron en la agenda política en pro del campo. Así, García desglosa, a partir de los presidencialismos, cómo se fue transformando el plan agrario y las formas de resistencia por parte de las organizaciones campesinas. En el caso mexicano se abordan, por mencionar algunos temas, diversos movimientos sociales que se gestaron durante el sexenio de Vicente Fox Quezada, así como algunas rupturas y continuidades del legado del Plan de Ayala en materia jurídica vigente. En sus artículos, deja claro que no está resuelto el conflicto agrario y que este se va transformando a través del tiempo.

En la última sección titulada: VII. Zapata en América Latina, García Jiménez se enfoca en la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST). En este capítulo se destaca el papel del neoliberalismo para el campesinado latinoamericano y también se desarrollan algunas ideas que rebasaron los límites políticos de México, para enfocarse en América Latina. A lo largo del capítulo, el autor aborda la entrada de las políticas económicas aplicadas a las reformas agrarias en América Latina6.

Así pues, Plutarco García Jiménez presenta una serie de sesenta y ocho obras entre ellos artículos, ponencias y recopilaciones de testimonios sobre movimientos campesinos y zapatismo. No obstante, los extensos temas que se pretendieron abarcar se limitan, al ser este libro una compilación de textos producidos a lo largo de veinte años (1994-2014) y no, en cambio, un solo análisis sobre la trayectoria de cada uno de los temas abordados. Por lo tanto, leer este corpus de textos es leerlo históricamente, porque el lector debe estar consciente de que cada artículo se distingue del otro y nos puede hablar de la inquietud del autor en un tiempo determinado sobre un tema en específico.

García le recuerda a sus lectores que Emiliano Zapata no es por sí mismo; es la gente en distintas partes del país y del mundo que se ha apropiado de lo que simboliza: la lucha agraria y justicia socialEn Cada página de Zapata en el corazón del pueblo, como su antetítulo lo menciona, García le recuerda a sus lectores que Emiliano Zapata no es por sí mismo; es la gente en distintas partes del país y del mundo que se ha apropiado de lo que simboliza: la lucha agraria y justicia social. Zapata murió a traición hace casi 100 años, pero el legado que dejó sigue vigente, pues la injusticia, la violencia y el despojo de tierras a los campesinos y a los ciudadanos de México y América Latina, es latente. Hoy en día se hace más que necesario y obligatorio reflexionar sobre la trayectoria del campo en la historia de México y de América Latina, en este sentido, este libro ofrece un fructífero estudio en el siglo XX y XXI.

  1.  Plutarco Emilio García Jiménez es un profesor normalista y economista, su militancia se ha mantenido activa en distintas organizaciones campesinas de México. Su tema de estudio es el zapatismo, el jaramillismo y diversos movimientos sociales agraristas. Algunos de sus libros son Conflictos agrarios en Morelos, 1976.1986 (1988) y Tierra arrasada. La memoria negada de los compañeros de Zapata (2006).
  2.  John Womack Jr., Zapata y la Revolución Mexicana. México, Siglo XXI Editores, México, 2011, 443 pp.
  3.  Felipe Arturo Ávila Espinosa. Los orígenes del zapatismo, México, El Colegio de México, 2001, 332pp; Francisco Pineda Gómez. La irrupción zapatista. 1911, México, Editorial ERA, 1997, 245pp.
  4.  Samuel Brunk “La muerte de Emiliano Zapata y la institucionalización de la Revolución mexicana (1909-1940)” Laura Espejel López (Coordinadora). Estudios sobre el Zapatismo. Colección Biblioteca del Instituto Nacional de Antropología e Historia. México, 2000, 477 pp., pp.361-386; “Emiliano Zapata: our eyes”, en Samuel Brunk and Ben Fallaw, Heroes and Hero Cults in Latin America, Austin, University of Texas Press, 2006, 318pp., pp. 109-127; Samuel Brunk, The postumous career of Emiliano Zapata. Mith, memory and Mexico’s Twentieth Century, Texas, Universtity Texas Press, 2008; Samuel F. Brunk. “Mito y memoria de Zapata en Morelos”, en Felipe Ávila Espinosa (Coord.), Historia de Morelos. Tierra, gente, tiempos del Sur 1810-1910 / 2010, México, Tomos IX, Tomo VII: EL Zapatismo. Edición de Homenaje al Bicentenario de la Independencia de México y al Centenario de la Revolución Mexicana. Honorable Congreso del Estado de Morelos (L Legislatura), Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Ayuntamiento de Cuernavaca e Instituto de Cultura de Morelos, 2009, 486pp., p.381-403.; “El culto popular”, en Zapata. De la A a la Z. Editorial Proceso. Fascículos coleccionables. Número 2. Colección Bi-Centenario. México, mayo de 2009, 22-34pp; Pedro Castro, “La muerte de Emiliano Zapata y la construcción del mito” en Gustavo Leyva, y Rodrigo Díaz, et. al., Independencia y Revolución: presente, pasado y futuro, México, Fondo de Cultura Económica- Universidad Autónoma Metropolitana, 2010, 819pp., pp.537-559; Salvador Rueda Smithers. “Emiliano Zapata, entre la historia y el mito”, en Federico Navarrete Linares y Guilhem Olivier (dir.) El héroe entre el Mito y la Historia, México, Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos, 2000, 251-264pp.
  5.  Laura Espejel, (selección de textos), Francisco Pineda (selección de fotografías) y Fernando Robles (ilustraciones), Emiliano Zapata, como lo vieron los zapatistas, México, Ediciones Tecolote, 2006, 55pp; Ruth Arboleyda (comp.), Voces de la Revolución, guiones radiofónicos, México, INAH, 2014, pp.490.
  6. Cabe destacar que algunas de las ponencias de este apartado, las llevó a cabo fuera de México