Algunos muertos no tienen buena prensa en la Hungría de Fidesz, como lo demuestra la suerte reservada a los Archivos Lukács en Budapest. El filósofo marxista, a veces legislador, pensador de la reificación – este movimiento que transforma la acción humana en “cosa” cuantificable y acuñable-, a pesar de ello, merece otras consideraciones.

Traducido por Samuel Iglesias para Menocchio y Le Monde Diplomatique. Aquí el link a Quién-quiere-la-cabeza-de-Gyorgi-Lukács